Princess, una guerrera en Greytown. Mujeres para la historia. I

Ser mujer es todo un reto, ser mujer afrodescendiente es otro reto, señala Princess Baberena, la líder juvenil que ha demostrado que desciende de una valiosa casta de defensoras de derechos humanos y medio ambientales en Greytown.

Por Afro

Reserva Indio Maíz, Nicaragua.- Ha sido acosada, perseguida y retenida arbitraria e ilegalmente, por el Ejército de Nicaragua, son parte de las vivencias de Princess Dayan Barberena Beckford, una joven defensora de la tierra ancestral y la reserva Indio Maíz y esta es parte de su historia.

Princess nació en Greytown, una comunidad creole anclada en la Reserva Indio Maíz “territorio rico en diversidad natural y cultural” los motivos por los que esta joven ha roto con todos los esquemas sociales, es joven, afrodescendiente y habita en una alejada zona rural, pero su nombre Princess no corresponde con las historias o los clásicos cuentos de hadas y princesas, porque desde niña conoce lo que debe hacer una mujer líder, autónoma e independiente.

Es hija de Beatriz Beckford o “Pati” como se le conoce en su comunidad, la primera enfermera de Greytown que desde muy joven se organizó y destacó como activista y defensora de las causas sociales de su pueblo, “Paty” es una lideresa respetada, tanto dentro como fuera de su comunidad y ha sabido ser una digna escuela para Princess, que hoy día es también una líder de peso en temas de defensa de la tierra y el medio ambiente.

Paty Beckford, fue miembro del Gobierno Comunal Rama Kriol de Greytown, Río San Juan de Nicaragua,  
Ha trabajado por el gobierno Comunal Rama-Kriol y las poblaciones ancestrales, que históricamente han vivido en este lugar, cuidando y protegiendo los recursos naturales,

El dicho popular señala que “nadie es profeta en su propia tierra” pero Princess incumple con el refrán, Actualmente es la secretaria del Gobierno Comunal de Greytown y vocal de la Junta Directiva del Gobierno Territorial Rama Kriol (GTRK), un desafío que enfrenta a pesar de los peligros que representa el defender su comunidad y territorio.

“Estar dentro de una junta directiva estructurada ancestralmente, conformada solo por hombres, es un estereotipo que se ha roto”, afirma la joven de veintinueve años que habla creole, inglés y español y que además es egresada de la carrera de Hotelería y Turismo, capacidades que la hacen tener más herramientas para la batalla histórica que ha decidido asumir.

Sin embargo y a pesar de su evidente liderazgo, Princess es humilde, aún considera que está en proceso de aprendizaje y trata de emular el trabajo de otras mujeres, además de su madre, que la inspiran y que a lo largo de sus vidas también han luchado porque prevalezcan los derechos de los pueblos indígenas y comunidades étnicas:

Dollene Miller: psicóloga y lideresa afrodescendiente. Miller planificó, organizó, desarrolló y fortaleció el primer Gobierno Comunal Creole en Bluefields. Una líder que continúa su trabajo, aun cuando el partido de gobierno, la ha perseguido, hostigado asediado y censurado al cerrar el programa de radio desde el que defendía derecho humanos.

Lottie Cunningham: indígena Miskitu. Abogada, lidera la lucha cívica y legal de la denuncia sobre las violaciones permanentes y constantes a los derechos indígenas ejecutadas por el estado de Nicaragua, una lucha que realiza a nivel local, nacional e internacional.  

Doble carga: persecución y discriminación

En noviembre de dos mil dieciocho, Princess, resultó electa como presidenta del Gobierno Territorial Rama Kriol (GTRK), con el voto favorable de la mayoría de las autoridades  de las nueve comunidades que conforman el Territorio, “algo histórico”, porque, todas las directivas han tenido a un hombre como presidente.

Jamás ocupó el cargo para el que fue electa. El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), en el Consejo Regional Autónomo, no la acreditó como presidenta, aduciendo que dicha elección no fue transparente, porque solo los presidentes y vicepresidentes de cada gobierno comunal, pueden optar al cargo de presidente del GTRK,  “total falacia” señala Princess

También, desconoció la autoridad del concejal regional, acreditado y autorizado por ese cuerpo colegiado, para observar dicha elección. Esta jugada política desembocó en la imposición de un varón como presidente del GTRK y la negociación de las comunidades, para que Princess, ocupe el cargo de vocal en el GTRK.

Los otros miembros electos no le apoyaron, “siento que fue una discriminación solo por ser mujer, porque soy mujer negra”, confirma. Otra razón, surgida desde los pasillos del Consejo Regional Autónomo, es que Princess fue “castigada”, por ser auto convocada y haber participado en los tranques y protestas anti gobierno durante la Rebelión de Abril 2018.   

“Soy una persona que ha sido perseguida por el Ejército de Nicaragua, ejerciendo mi labor en el Territorio”, señala Princess.

Los miembros de la comisión GTRK, son sobre todo activistas ambientales, interesados en proteger los recursos naturales y preservar lo que queda de la Reserva, pero, “todo el equipo, ha sido víctima del Ejército, por detenciones arbitrarias, a colegas le han tomado los equipos que usan en sus recorridos mensuales, nos tildaron de mentirosos, nos han insultado de varias formas, porque hay un irrespeto total a las autoridades comunales…”

“En agosto del dos mil veinte, estuvimos retenidos tres horas por el Ejército”, “porque andábamos midiendo y repartiendo tierras”. El Ejército y todas las instituciones públicas, sabían que la comisión del GTRK entraría al territorio y conocían la agenda a desarrollar.

“Pasamos retenidos bajo el sol, deshidratados, porque el agua se nos había acabado. Algunos fueron amarrados y trasladados a una celda, otros, fuimos escoltados por el Ejército hasta el hotel.

Nos estaban obligando a sacar nuestras cosas del hotel, para ser montados en un camión del Ejército, rememora Princess, cuyo semblante se endurece de enojo, al recordar este abuso de los uniformados. En ese momento fue que “detuvieron a Jaime Williams, presidente del GTRK, lo subieron a la fuerza y lo amenazaron con un AKA”.

La lucha es por Greytown y el peligro que enfrenta

Greytown, pertenece al Municipio San Juan de Nicaragua, departamento Río San Juan, pero, es parte del territorio Rama Kriol, conformado por nueve comunidades y cuyo gobierno tiene sede en Bluefields.

Seis de las comunidades Rama Kriol pertenecen a la etnia Rama, las otras tres, son comunidades afrodescendientes.

Para viajar de Greytown a Bluefields hay dos posibilidades, una se hace a través del mar una ruta directa, pesada y peligrosa que dura cinco horas, La otra vía, es viajar en panga o bote por el Río San Juan, hasta San Carlos y de allí tomar un bus, ambas rutas son un acceso para una invasión agresiva denominada por las comunidades nativas “colonos”.

Hoy, está invadida por colonos mestizos, desde que la alcaldía abrió el Proyecto Bismark Martínez, para construir casas, “… y otras actividades que fomentan la invasión hacia la Reserva”, señala Princess, una situación alarmante y crítica, por lo que esto representa que el incremento en la compra venta por parte de terceros asentados ilegalmente en el territorio, desplazando e invadiendo a las comunidades indígenas y afrodescendientes.

Una invasión que se evidencia además, en el evidente deterioro ambiental provocado por los colonos: quemas, despale, minería, agricultura, ganadería, construcción de casas y trochas, contaminación de ríos, suelos y uso de químicos o pesticidas como gramoxone y sipermetrina, así como pesca con bombas.

“La Reserva está siendo afectada a diario, las amenazas crecen y no hay respuesta pronta del Estado de Nicaragua, obligada a sacar a esa gente (los colonos) con su Batallón Ecológico”.

Princess Barberena

Greytown es la lucha de Princess, quien junto a otros y otras jóvenes enfrenta el peligro a diario por defender su tierra y la Reserva Indio Maíz.

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